El sector sanitario exige un estatuto propio y fin de jornadas abusivas
Los médicos del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla han convocado una huelga hoy, 3 de octubre, uniéndose así a la protesta nacional contra el borrador del nuevo Estatuto Marco propuesto por el Ministerio de Sanidad. Los médicos denuncian que este texto no reconoce las particularidades de esta profesión, no mejora sus condiciones laborales y supone un claro retroceso en sus derechos. Con esta movilización, reclaman un estatuto propio que contemple la gran responsabilidad de su labor, regular de manera efectiva sus jornada y reconozcan el verdadero valor de su trabajo.
Jornadas de 32 horas y guardias sin reconocimiento
Entre las principales protestas se encuentran las jornadas, que pueden alcanzar las 32 horas seguidas, las guardias obligatorias que no computan para la jubilación y semanas laborales que superan las 90 horas.
Guillermo Moreno, uno de los facultativos entrevistados, subraya la incongruencia del sistema actual: “Un día de guardia de 24 horas se considera sólo como un día trabajado, cuando en realidad equivale a tres turnos completos. Sin embargo, sí se nos descuenta en impuestos. Esto no ocurre en otras profesiones”.
Residentes y pacientes, también afectados
La situación afecta directamente a los médicos que están en formación, que denuncian condiciones que ponen en riesgo tanto su salud como la de los pacientes.

“No es seguro trabajar 24 horas seguidas. Llega un momento en que no sabes si has revisado bien una prueba. Los pacientes lo entienden cuando se lo explicamos, porque saben que así tampoco podemos atenderles como se merecen”, relató un residente del hospital sevillano de Valme.
Más allá de las condiciones de guardias y salarios, los sanitarios critican la falta de respuesta de las administraciones. “Nos sentimos abandonados. Después de la primera huelga antes del verano no ha habido cambios, incluso hemos visto un empeoramiento. Cada vez tenemos menos medios para poder atender a los pacientes”, lamentan.
El descontento ha derivado también en la fuga de profesionales jóvenes al extranjero. Según el médico de familia Antonio González, “la falta de oportunidades y los contratos precarios hacen que compañeros bien formados se marchen. Eso obliga a contratar a médicos extracomunitarios o recién egresados sin experiencia, lo que repercute en la seguridad de pacientes y profesionales”.
Desde los colectivos médicos insisten en que la huelga no pondrá en riesgo la atención sanitaria: se han establecido servicios mínimos equivalentes a los de un festivo. “La asistencia está garantizada. Pero la huelga es nuestro derecho y la única forma de hacer visible un malestar que no es nuevo. El último Estatuto Marco tiene más de 20 años, y la realidad de la profesión ha cambiado mucho desde entonces”, concluyen.
Los médicos aseguran que esta movilización no busca paralizar la sanidad, sino garantizar un futuro más justo y seguro para pacientes y profesionales. La pregunta es inevitable: ¿escuchará finalmente la administración las demandas de quienes sostienen el sistema sanitario?
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